Claves para que una prueba técnica sea válida y eficaz en juicio
En los procesos judiciales actuales, el dictamen pericial se ha convertido en una de las pruebas más determinantes, especialmente en asuntos civiles, agrarios, urbanos, inmobiliarios y de familia. Sin embargo, no todo informe técnico presentado ante un juez tiene valor probatorio. Su eficacia depende, en gran medida, del cumplimiento estricto del artículo 226 del Código General del Proceso (CGP).
Este artículo define los requisitos mínimos que debe contener un dictamen pericial para que pueda ser valorado adecuadamente dentro del proceso. Ignorarlos puede significar que el dictamen sea objetado, desestimado o pierda fuerza probatoria.
¿ Qué es realmente un dictamen pericial ?
El dictamen pericial no es una simple opinión técnica. Es una prueba judicial muy especializada, cuyo objetivo es ilustrar al señor juez sobre hechos que requieren conocimientos científicos, técnicos o profesionales que exceden el saber jurídico.
El perito no decide el litigio ni reemplaza al juez. Su función es explicar técnicamente los hechos, de manera objetiva, verificable y comprensible.
Contenido esencial del dictamen según el artículo 226 del CGP
El artículo 226 establece que todo dictamen pericial debe incluir, como mínimo, los siguientes elementos:
Principios que rigen el dictamen pericial
Del artículo 226 se desprenden principios fundamentales:
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Objetividad
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Imparcialidad
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Rigor técnico
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Posibilidad de contradicción
El dictamen debe ser técnicamente sólido y susceptible de verificación por las partes y por el juez.
¿Cómo valora el juez el dictamen?
El dictamen pericial no obliga al juez, pero su peso probatorio será mayor cuando:
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Cumple integralmente el artículo 226
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Está bien fundamentado
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No es desvirtuado por otro dictamen de igual o mayor rigor
Un dictamen débil o incompleto puede ser fácilmente objetado o descartado.
Conclusión
El artículo 226 del Código General del Proceso no es una formalidad. Es la columna vertebral del Dictamen Pericial en Colombia. Su correcta aplicación protege al perito, fortalece la prueba y contribuye a decisiones judiciales más justas y técnicas.
Un buen dictamen no solo cumple con la ley: genera confianza procesal.
